Todo lo que necesitas saber acerca de la Rinoplastia

 Son muchas las personas que día a día,  desean mejorar su perfil facial, y para lograrlo, es necesario modificar varios aspectos de la estructura osteo-cartilaginosa de la nariz, así como la musculatura que la conforma.

La rinoplastia, es un procedimiento quirúrgico que se basa en el mejoramiento de esta estructura y musculatura, de manera que accede a ella por incisiones estéticamente ocultas. Este conjunto de intervenciones quirúrgicas requiere de un tiempo prolongado para la obtención de resultados óptimos debido a su gran complejidad.

Son muchos los conocimientos anatómicos que se requieren en el campo de la rinoplastia para poder dominar la técnica. Aun así, la rinoplastia no garantiza un perfil facial perfecto en su totalidad, debido a que estos resultados pueden variar en gran medida según los parámetros y la estructura anatómica que presenta cada paciente.

Propósitos principales de una Rinoplastia

El propósito general de la rinoplastia, es mejorar la forma de la nariz y las funciones que tiene la misma. Es una de las intervenciones estéticas más frecuentes, sobretodo en hombres,  donde se es posible modificar la forma según los rasgos que presenta cada paciente, logrando así resultados más estéticos.

En el moldeamiento de la nariz, se puede mejorar la apariencia en general de la misma. La rinoplastia busca conseguir el resultado más natural posible.  Para esto, puede aumentar o reducir el tamaño de la nariz, modificar la abertura que poseen los orificios nasales, modificar el ángulo que posee el tabique nasal, y  modificar a gusto la punta.

Con todos estos puntos a tratar, además de mejorar la estética, se pueden mejorar los problemas de respiración que posea el paciente, así como cualquier defecto congénito.

¿Qué alteraciones pueden ser tratadas mediante una rinoplastia?

El conjunto de intervenciones de una rinoplastia puede tratar alteraciones tanto físicas como funcionales. Entre las alteraciones más comunes se encuentran:

  • Alteraciones estéticas

Este tipo de alteraciones abarcan comúnmente las desviaciones y desproporciones que pueda tener una persona en la nariz.

  • Alteraciones funcionales.

En las alteraciones funcionales, toman lugar todas las patologías que puedan afectar el olfato o la respiración. Estas alteraciones causan con normalidad sinusitis etmoidales o maxilares, y sangrados.

Las causas más frecuentes de estas alteraciones son la hipertrofia de los cornetes nasales, la desviación del tabique, estrechamiento inferior del dorso y la caída de la punta de la nariz.

  • Hipertrofia de los cornetes. El diagnostico puede ser realizado con la aplicación de adrenalina mediante un algodón directamente en los cornetes, si este es el caso el problema se verá solucionado.
  • Caída de la punta de la nariz. Basta con el levantamiento de la punta para solucionar los problemas de respiración.
  • Desviación del tabique. Se aplica una inspección mediante diferentes procedimientos como rayos X, rinoscopia, resonancia magnética, videoendoscopía, y una tomografía axial computarizada o TAC.
  • El estrechamiento de la parte inferior del dorso, puede ser diagnosticado con el desplazamiento de la piel que recubre los cartílagos triangulares. Si este es el caso, se debe observar una mejoría respiratoria.

Indicaciones para someterse a una rinoplastia

Para aplicar por un procedimiento estético de nariz, es necesario que la persona cuente con un estado psicológicamente estable. Entre las indicaciones principales para que un paciente sea intervenido se encuentra:

  • Largo de la nariz excesivo referente al tamaño de la cara.
  • Presencia de giba en el dorso de la nariz.
  • Presencia de punta nasal caída.
  • Presencia de narinas con un ancho excesivo.
  • Desviamiento de la nariz, impidiendo que se encuentre centrada o con presencia de una silueta torcida.
  • Tamaño de la nariz demasiado corto referente al tamaño de la cara.
  • Presencia de algún traumatismo previo.
  • Presencia de una punta nasal de gran tamaño.
  • Ancho de la nariz excesivo al estar en una perspectiva frontal.

Generalmente, cuando la persona posee alguna de estas indicaciones es posible optar por una rinoplastia o someterse a la respectiva evaluación por parte del cirujano responsable.

Evaluación personal por parte del cirujano

Dicha evaluación, consiste en el estudio y la comprensión del estado emocional que posee el paciente, si este presenta un desconforme con su apariencia, generalmente son consideradas como personas desequilibradas. El punto central, consiste en estudiar si la intensidad de las repercusiones que conlleva la cirugía se corresponde con los desequilibrios anatómicos que el paciente presenta.

Luego de la valoración personal, si la razón existente aplica para la rinoplastia, el cirujano comienza a establecer las proporciones que se adecuen al paciente.  Generalmente, se toman en cuenta; ambos labios, punta nasal, medidas y volumen, rotación de la punta, altura del radix, entre otros aspectos.

Técnicas implementadas para el examen exhaustivo

Para llevar a cabo toda la evaluación exhaustiva del paciente se emplean diferentes técnicas especiales, entre estas:

  • Radiografías. Permiten valorar muchos aspectos de la nariz como los senos, las partes blandas, la relación entre ambas, y los huesos propios de la nariz.
  • Permite visualizar el interior de las fosas nasales, se utiliza el rinoscopio para llevar a cabo el estudio.
  • El examen de las cavidades nasales puede ser mejorado mediante la endoscopia, o videoendoscpia. Con esta técnica es posible obtener una mejor visualización de las perforaciones septales, deformidades, permeabilidad de las fosas, cornetes, cicatrices presentes, entre otras.
  • Fotografías. Se realizan antes y después de la operación. La posición de la cabeza se varia en las siguientes posiciones:
    • Perfil por ambos lados con línea vertical desde centro del labio hasta la glabela.
    • Frontal por ambos lados.
    • Se pone la cabeza echada hacia atrás.
    • Inclinando la cabeza hacia adelante.
  • Imágenes por ordenador. Se recurre al estudio por ordenados de modo que se permitan señalar de manera más sencilla las alteraciones, y explicar de la misma manera las correcciones que serán necesarias durante la

Contraindicaciones de una rinoplastia

Cualquiera de las causas sean estéticas o funcionales son justificadas para la intervención, sin embargo, la cirugía está contraindicada a pacientes que presentan dismorfofobia y en pacientes que son realmente obsesivos, ya que cuentan con expectativas que pueden ser incluso irreales o inalcanzables con este tipo de cirugía estética.

Entre otros factores a tomar en cuenta, por lo que los cirujanos tienden a contraindicar una rinoplastia se encuentra:

  • Pacientes que presenten un desorden de personalidad, deprimido, psicótico o con tratamiento psiquiátrico.
  • Pacientes que posean un descuido general de su apariencia, con alguna clase de litigio legal, o regateo de precios.
  • Pacientes que presentan luego de un examen exhaustivo, una deformidad inaparente.
  • Paciente que puedan ser excesivamente habladores y no escuchen las indicaciones prescritas por el cirujano, debido a que todo esto puede causar un mayor riesgo en cuanto a la cirugía.

Factores a tomar en cuenta al momento de realizarse una rinoplastia

Al momento de optar por una cirugía estética de nariz, es importante tener en cuenta factores como; las cicatrices, factores normales de la recuperación, así como posibles riesgos posteriores a la cirugía.

Durante la cirugía, pueden presentarse cicatrices a nivel de:

  • Las alas nasales.
  • La mucosa interna de la nariz
  • Columela (piel que une nariz con tejido cutáneo).
  • Piel nasal.
  • Mucosa labial.

Después de la intervención, es frecuente presentar:

  • Edemas que tienden a disminuir con el paso del tiempo hasta la sexta semana posterior a la cirugía.
  • Moretones a los lados de la nariz, e incluso los ojos que tienden a desaparecer posterior a las tres semanas.
  • Secreción sero- sanguinolenta por los orificios nasales durante las 48 horas posteriores. O incluso en ocasiones la secreción puede sentirse en la garganta.
  • Hematomas que pueden extenderse hasta el ojo. Desaparece de manera espontánea.

Riesgos generales de una rinoplastia.

Los riesgos más característicos son las desviaciones del tabique, así como la alteración en forma, y tamaño de la nariz. Además, como es característico de toda intervención quirúrgica, existe el riesgo de:

  • Infecciones, seromas, cicatrización excesiva o antiestética.
  • Aperturas de las heridas.
  • Alteraciones en la función respiratoria, sinusitis, hematoma nasal, fracturas, etc.
  • Parálisis temporal, parestesia (adormecimiento) y dolor.
  • Insatisfacción con los resultados.

Tipos de rinoplastia según el objetivo de la misma

Según el objetivo de la rinoplastia, pueden considerarse cuatro tipos diferentes. Entre estos la rinoplastia estética, funcional, y reconstructiva.

  • Rinoplastia funcional.

Enfocada principalmente a corregir las malformaciones que dificultan la respiración.

  • Rinoplastia estética

Destinada a garantizar una mejor estética facial mediante la corrección de las desproporciones que pueda presentar la nariz.

  • Rinoplastia reconstructiva.

Es empleada cuando se halla la necesidad de moldear los tejidos que conforman la nariz, puede ser únicamente de una parte o incluso de toda la nariz.

  • Rinoplastia reparadora.

Se realiza con la utilización de tejidos próximos a la nariz, este tipo de rinoplastia se realiza en los casos donde se encuentran pérdidas de tejidos a causa de traumatismos, fracturas, y otro tipo de accidentes.

 

Tipos de rinoplastia según el procedimiento

Para la realización de la rinoplastia pueden ser utilizadas dos técnicas distintas; una abierta y una cerrada.

  • Rinoplastia cerrada.

Es una intervención en la cual se accede a los cartílagos, o la zona necesaria a tratar, a través de las fosas nasales. De esta forma se evitan diversas incisiones que puedan ser un poco menos estéticas.  Es una técnica más cómoda para el paciente y la más utilizada frecuentemente por los cirujanos.  Es posible moldear la estructura de la nariz hasta alcanzar los resultados deseados.

  • Rinoplastia abierta.

En la cirugía abierta, el cirujano dentro el deber de realizar una incisión ubicada en la zona media de la nariz.  Es una técnica más laboriosa, sin embargo, deja mejor expuestos los cartílagos y las estructuras a tratar de la nariz.  Es la técnica secundaria empleada por todos los cirujanos, generalmente recomendada para situaciones que se han salido de control o pacientes con casos complicados.

Otros tipos de rinoplastia

Según el número de veces que el paciente se ha aplicado una rinoplastia, se puede clasificar como rinoplastia primaria y secundaria.

  • Rinoplastia primaria.

Hace referencia a la primera intervención quirúrgica aplicada al paciente. Puede ser realizada por motivos funcionales y estéticos.

  • Rinoplastia secundaria.

Es también conocida como rinoplastia postraumática, o de revisión. En la rinoplastia secundaria se tiene la necesidad de tratar pacientes que han presentado con anterioridad este tipo de cirugía. Puede que los resultados obtenidos en esta última  no hayan sido los deseados por diversas causas como; alteraciones de la estructura que afectan la estética del rostro.

Durante una rinoplastia secundaria son implementados los procedimientos de una rinoplastia convencional, sin embargo se limita a tratar únicamente los aspectos que se han visto alterados en la anatomía de la nariz.

Según el aumento o reducción

  • Rinoplastia convencional.

La rinoplastia convencional es una intervención destinada a la reducción, siendo una de las técnicas más frecuentes de la cirugía de nariz.  Con normalidad, se realiza la reducción de la punta nasal o del dorso, tomando en cuenta factores como el grado de proyección que presenta la nariz y el ángulo de la nariz con respecto al labio.

La rinoplastia convencional consiste en el retiro del hueso o cartílago, de manera que sea posible la remodelación de la nariz. Es realizada mediante una pequeña incisión generalmente en la mucosa nasal.  Cuando se observa una separación de los huesos, se procede a la fractura de los mismos para su aproximación.

Algunos pacientes que poseen características anatómicas muy distintas a los parámetros normales, suelen requerir algunos procedimientos como injertos de cartílagos que permitan una mayor rectificación, o tratamientos del septum –denominado septoplastia-. Esto último puede ser común en pacientes que presentan dificultades respiratorias.

  • Rinoplastia de aumento

Debido a las características generales que posee la población, es muy poco frecuente observar una rinoplastia de aumento. Sin embargo, es un procedimiento quirúrgico destinado al aumento del volumen del dorso, así como de la punta de la nariz.

Cuando el paciente busca aumentar alguna parte especifica de la nariz, puede emplearse este tipo de cirugía nasal.

Algunas de las causas más frecuentes de este tipo de intervención son; factores genéticos, rinoplastia secundaria por resultados poco satisfactorios,  consumo de drogas que causan alteraciones en el desarrollo de la nariz, desproporciones de la nariz, algunos traumatismos nasales.

  • Rinoplastia oriental

Es una intervención quirúrgica donde se emplea con normalidad los injertos de cartílagos o implantes en casos seleccionados, debido a una característica excavada del dorso nasal.

  • Rinoplastia negra

Debido a las características anatómicas que presenta la nariz de raza negra (anchura de la porción ósea y base nasal),  se emplean los parámetros que se adecuen a la necesidad. Por lo general consiste en un estrechamiento del dorso y un afinamiento de la punta nasal.